jueves, 3 de abril de 2008

Big brother

Continuando con mi monográfico Semana "Santa"(entre comillas santa porque hice de todo, menos ir a misa o a las procesiones) contaré que pasó después del caravaning.
Justo el día después de mi llegada a Oporto, tuve que ir al aeropuerto en busca de GORDITO!!! Gordito para quien no lo sepa,es mi hermano Diego,que aunque lo odie y me arriesgue a alguna bordería suya por hacerlo público en este blog, le seguiré llamando así por el resto de sus días AMEN. El caso, es que mi hermanito del alma, tras mucho insistirle, se decidió a visitarme nada más y nada menos, que una semana entera. Como Oporto no es enorme nos dió tiempo más que de sobra para verlo entero, yendo cada día a un sitio distinto y viéndolo todo con calma.
El día de su llegada entre el cansancio que yo tenía acumulado y el madrugón que él se había pegado para venir no teníamos muchas ganas de hacer nada, así que decidimos pasar una tarde familiar viendo una peli en casa. Vimos Bee Movie y sin darnos cuenta, tras una larga siesta, se nos hizo de noche. Para que no fuera un día completamente inútil salimos a dar una vuelta por el centro de la ciudad, sin ver nada en espacial,algo light para ir abriendo boca, porque al día siguiente comenzaría el gran tour!
El miércoles: Por la mañana, no muy temprano, porque ya que no está mi mamá por aquí aprovechamos los dos para remolonear en la cama, quedamos con Guille para dar un paseillo por la zona de Foz y Matosinhos porque hacía un sol increíble. Dimos una vuelta por la avenida y terminamos zampiñando como cochinillos en el Caña y Tapas del Edificio Transparente: huevos estallados con setas, gambas, jamón, tostaditas,colines, papas con alioli...arrghh!!Se me hace la boca agua de recordarlo.Para rematar la gran comilona, un helado en Farggis, que es digestivo! y continuamos con nuestro paseo. Nos metimos en el parque da cidade para ir bajando la comida y como es inmenso estuvimos cerca de 2 horas por alli rondando hasta encontrar la salida. Esa misma noche, estuvimos en Rua Alta de reunión social, viendo los grandes clásicos del You tube y tras eso a casita que al día siguiente nos esperaba más.
El jueves: Los chicos (Oscar, Luke, Chuchi, Guille, Javi y los amigos de Oscar: Sergio y Victor) decidieron ir a la playa, pero no a la de aquí, sino a la de Vila do Conde que está aproximadamente a una hora en metro, por hacer algo diferente. Pasamos un auténtico día playero: tomando el sol, jugando a la pelota, haciendo el Señor Castillo!!(Yo me encargaba de la parte decorativa con las conchitas y demás, para que se notara el toque de la arquitecta). Merendamos cachorros (perritos calientes)porque era lo único que servía en la zona y terminamos con los típicos piques varoniles de a ver si tu eres capaz de hacer esto o esto otro. El resultado: Chuchi enseñando el culete porque se le había rajado el bañador en uno de sus saltos triples mortales. Ya cuando nos íbamos hicimos algo mínimamente turístico en el pueblo, fuimos al mirador y de ahí vuelta al hogar. Antes hicimos una corta escala en casa de Luke para ver el partido del Barça, todos comiendo pizza alrededor de la pantalla.
El viernes: fue el día que aprovechamos para ir a conocer el centro. Fuimos por la mañana a ver la Casa da Música y por la tarde, al Palacio de Cristal.Descubrí la zona romanticona del parque y a la vuelta, demostré a mi hermano mis dotes culinarias.Estoy hecha una auténtica chef!!Como no hubo ningún tipo de intoxicación culinaria, continuamos con la ruta turística por la zona de la Ribera, Gaia, la Catedral, la Iglesia de los Grilos y el Porto auténtico con todas sus calles y su ambiente guarrete como dice María. Incluso cogimos el funicular que nos subía montaña arriba. Con la misma empatamos con el metro y para casa, porque puesto así parece nada pero es una ruta agotadora.Por la noche estuvimos en el cumple de Lucas, que es el más pipiolillo de aquí y que nos invitó a todos a su hogar. Su casa es como la torre de Babel porque son como unos 11inquilinos, sumando a amigos y parientes,un auténtico mogollón!!que comiendo tortilla, bebiendo sangría y haciendo intercambio cultural con polacas, belgas, alemanes...aquello parecía una auténtica jaula de grillos. Cuando se terminó el cumple nos fuimos un rato a Maus Habitos y ya por fin! a casa a descansar.
El sábado: Por la mañana, vagueamos un poco porque quien tiene buena noche no puede tener buen día y después fuimos a comer las famosas Francesinhas con Oscar y cia. Gordito será siempre recordado como el devora-francesinhas porque ya de por sí es tremendo comerse una entera pero lo increíble es la velocidad con la que lo hizo mi hermano, que empezó el último y acabó el primero y sin sudar ni desabrocgarse ningún botón!! Después de eso volvimos a dar una vuelta por la zona centro,subimos a la torre de los Clérigos,(qué agonía!) bajamos a la Ribera y despacito volvimos andando por toda la costa hasta casa. Esa noche, fuimos a tomar algo a Piolho con todos y terminamos en el Contagiarte. Yo ya me estoy haciendo viejita y me volví antes, pero delegué en los chicos y mi hermanillo se fue de fiesta brasileña con ellos. Regresó sano y salvo a pesar de que alguno intentara emborracharlo jeje!
El domingo: Nos tocó día de visita a Braga. Fuimos con Oscar y sus amigos y tardamos aproximadamente una hora en llegar y otra en volver. Entre que salimos tarde de casa y demás hasta las 2 no estuvimos allí, por suerte, la ciudad es pequeña y se ve rápidamente. Lo malo fue que al ser domingo y peor aún Domingo Santo, todo estaba cerrado. Conseguimos comer alguna cosilla y vimos lo más importante de la ciudad que se pudiera ver a pie. A las 5 ya habíamos terminado. Regresamos a Sao Bento, pero antes nos detuvimos para una fugaz visita al Estadio do Dragao, porque si no no has estado en Oporto. Ya por último, hogar dulce hogar.
El lunes: También hicimos visita familiar. Fuimos de excursión a Guimaraes, sobre la misma hora que Braga. Comimos en uno de los pocos bares abiertos que había, porque si el domingo era difícil, el Lunes de Pascua, era más chungo aún encontrar donde comer. Vimos el Castillo y el Palacio ducal y a las 5 o asi retorno. Lo bueno de las ciudades portuguesas es que son pequeñitas y en poco tiempo las puedes recorrer sin problemas.
Con esto volvemos al martes, que fue el día en que se fue mi hermanillo. Ese día no hicimos nada en particular salvo comprar Pasteis de Nata y un vinito para mi padre. Acompañé a mi hermanito del alma al aeropuerto y ahí terminó su visita. Le agradezco un montón que viniera porque de vez en cuando se echa de menos las discusiones tontas y los piques, espero que se lo pasara bien y que se digne a dejarme un bonito comentario en el blog, jeje!

-Gordito es un pez!!no come sandwich de atún- Lilo de Lilo y Stich

jueves, 27 de marzo de 2008

Caravaning

Al fin tengo un poco de paz y puedo contarles qué ha sido de mi Semana Santa. Será un post un poco largo pero sin duda lo merece.
Mi Semana Santa empezó el día 12 con un maravilloso viaje en Caravana por la costa portuguesa.
Pre-caravaning: Aunque saliésemos ese día, los preparativos para el Road trip llevaban haciéndose desde muy atrás, aproximadamente desde Navidad que fue cuando se propuso la idea. Tuvimos más de un problema: indecisión, presupuesto, exceso de personal y un Plan B potente (Inter Rail por Portu) que casi nos hacen desistir de la idea, pero por suerte! la insistencia de un líder persuasivo y demagogo como Luke y una cabeza organizativa como la de Mery, hicieron que las cosas funcionaran. Organizamos ruta, dieta, conductor y presupuesto! que era lo que más nos preocupaba. Viendo que la cosa era factible nos pusimos manos a la obra: vieron la caravana y resolvieron dudas existenciales como: Dónde va a parar el cocó y el shishi?; pagamos fianzas; hicimos repostaje y la compra familiar para el viaje aunque se nos olvidaron: lechugas, tomates y pimientos en la nevera.
On the road: El 12 por la tarde salimos de Porto con dirección Sesimbra. Nos fuimos como auténtica familia dominguera: el ñaño Oscar (el piloto), el primo cojonero Luke, papi Chuchi, mamá Mery, tia Vero, yo y la Caravana, que en sí misma era un miembro más de la gran familia. En principio todo iba bien, hasta que hicimos la primera parada. La caravana no se movía, no se sabía porqué, pero el conductor se propuso llevarnos a destino e hizo que la cosa andara, descubriendo así que los que nos impedía avanzar era el bordillo de la gasolinera y que lo que se puede hacer con un coche no se puede hacer con una caravana. Subirse a un bordillo con 3000kilos de más implica REVENTÓN! Tuvimos tan buena suerte o la estrella en el culo de Luke que dimos a parar con el cartel de bienvenida a Sesimbra y a 10m de una estación de bomberos. Un simpático bombero vino con su macaco (gato hidráulico)a ayudarnos con el cambio de rueda , porque si lo llegamos a hacer con el que venía en la caravana todavía seguiríamos en Sesimbra. Por si no era suficiente, allí conocimos al exbombero motorista psicokiller que nos insistía para que lo siguiéramos y mientras cambiaban la rueda, también, se pusieron en marcha los aspersores del césped que estaba junto a la caravana.
-Si una cosa puede ir mal, irá mal por triplicado-Ley de Murphy
Afortunadamente, todo quedó en un susto y proseguimos nuestro camino hasta la playa donde pasamos nuestra primera noche, que también tuvo su incidente. No se nos ocurrió otra cosa que plantarnos en el mismísimo paseo marítimo, por lo que la policía no tardó en llegar y decirnos educadamente que nos mudáramos a la zona de campismo, que para nosotros fue junto a la planta de depuración de aguas...Super romántico!
A la mañana siguiente, salimos hacia la Praia do Meco, una playa enorme de arena blanca,vacía, perfecta para pasar el día tomando el sol, bañándose algunos, jugando al volley, de paseo...idílica! hasta que llegó una excursión colegial que nos fastidió la paz y la tranquilidad. No comimos y nos pusimos rumbo a Praia Dona Ana, en Lagos, una playa pequeña entre acantilados y de aguas azulinas. Por el camino casi se nos inunda la caravana porque se empezó a salir agua del depósito que controlamos rápidamente. Llegamos de tarde-noche y ya por fin! hicimos almuerzo-merienda-cena, con un arroz del chef vasco. Esa noche los chicos y Vero salieron de expedición por el pueblo a tomar algo y Mery y yo nos quedamos como yayitas durmiendo.
Al siguiente día, bajamos a la playa, mientras los chicos fueron en busca de unas palas y una crema protectora,nosotras jugábamos a mi galleta, el clavo o conquista. Hizo un día buenísimo que me animó incluso a bañarme, a riesgo de sufrir una hipotermia y ponerme azul pitufo de lo fría que estaba el agua, pero que mereció la pena. Tras esto, volvimos a coger ruta y esta vez en dirección Portimao.Esta ocasión fuimos a parar a Praia da Rocha, una zona mucho más turística y en la única donde salimos de fiesta. Antes hicimos una pequeña escala en Meia Praia, una playa inmensa de arena blanca finísima, para comer pollo en dudoso estado y descargar el famoso depósito. Todo un espectáculo! Tras esto, otro repostaje en busca de agua y víveres para la noche. Una noche en Praia de Rocha, una noche de largas y divertidas partidas de negros vs. rojos, donde salimos a bailar a la zona de bares y en la cual descubrimos que, pese a quien le pese, aquí somos guiris y toca pagar entrada de los locales, pu***portugueses!
El día siguiente fue más tranquilo. Cambiamos nuevamente de playa, esta vez la Praia dos 3 irmaos. Una playa que, particularmente, me gustó mucho por sus calitas entre acantilados y sus larga zona de arena, donde me persiguió un chucho enano y a Mery se le interpuso un abejorro. Desafortunadamente, hacía un poco de fresquillo y el día no fue excesivamente playero, por lo que nos volvimos a poner en ruta, conmigo de copilota, y llegamos hasta el mismísimo cabo San Vicente. Sacamos las fotos de rigor y vimos los acantilados, que cuanto menos eran acojonantes! A la vuelta del cabo, fuimos a parar a Zavial, una playa surfera que como dijo alguno: de buen rollito, tan buen rollito que nos dejamos las llaves por fuera y nadie nos robó. Aquí, pasamos la noche alrededor de una pequeña fogata pero que nos duró más bien poco, porque vinieron unos guardas de la zona y la tuvimos que apagar, así que todos a la cama.
Por la mañana, salimos hacia Praia da Luz, una playa también turística, donde me volví a bañar pero de la cual despegamos más o menos temprano por el fresquito y porque comenzábamos el viaje de regreso, en dirección a Cascais, aunque realmente acabamos en Estoril. Tardamos aproximadamente 3horas en llegar, muertos de hambre por lo que cenamos en un Pizza Hut, necesitabamos algo consistente con qué llenar el estómago.
La idea era pasar la mañana siguiente en la Playa de Carcavelos pero primero pasamos por Lisboa. Intentamos cambiar la rueda que teníamos picada, pero desistimos en la búsqueda. Sin embargo, fuimos a desayunar Pasteis de Belem y con un PAR desayunamos en segunda fila, todos en pijama, en frente de la pastelería viendo pasar a los gorreros. Por si esto no era suficiente, nos plantamos delante de la Torre de los Jerónimos a terminar el desayuno y a sacarnos una foto en pijama. Lo mismo con la torre de Belem. Si los chinos lo hacen, porqué no nosotros?Volvimos a la playa pero como el tiempo no acompañaba, se propuso un cambio de ruta, con dirección Coimbra. Lo que no sabíamos era que no llegaríamos, porque a mitad de camino notamos que la caravana temblaba más de lo normal. Tuvimos que parar en una estación de servicio a mitad de camino y comprobar que la rueda de repuesto también estaba REVENTADA!!Nos tocó esperar que vinieran a arreglarla y esta vez no era culpa nuestra, sino de los anteriores moradores de la caravana, que la habían picado y parcheado. Para haberse matado!
Al final, volvimos antes de lo previsto pero terminamos de sacarle rendimiento a la caravana, ya que habíamos perdido toda la tarde. Nos fuimos con el resto de españolitos de cena en Porto.
La costa portuguesa es IMPRESIONANTE, por lo bonita y poco masificada que está, que hace que sean playas de catálogo y que sin duda volvería a visitar. El viaje, INSUPERABLE, lleno de sorpresas e imprevistos que hizo que fuera aun más emocionante y sin duda dejará un gran recuerdo en cada uno de nosotros.

domingo, 9 de marzo de 2008

Feas costumbres

El post de hoy es no apto para escrupulosos ni personas con una alta sensibilidad a las guarradas, porque lo voy a dedicar a todas esas cochinas costumbres que tienen los portugueses y que a más de uno le revolverá el estómago.
Empezaré por la que considero la peor de todas las costumbres que tienen y que se mire por donde se mire es una auténtica guarrada!!! Escupir por la calle. Lo normal suele ser que vayas tranquilamente por la calle, de charleta con las amigas, pensando en tus cosas o mirando fachadas... cuando de repente, tu apacible camino, es interrumpido por un sonido más que desagradable y que supera hasta los trinos de los pajaritos. Oyes como un señor empieza a emitir sonidos guturales, se va cargando de flemas y demás sustancias que puedan salir por la boca, para terminar echándose el señor pollo, lapo, escupitajo, escupitina o como lo quieran llamar. Realmente asqueroso! Encima hay que tener cuidado, porque hay que intuir hacia que lado va a echarlo el muy cochino marrano,porque apuntan sin mirar y es conveniente evitar que nos caiga encima. Lo peor del asunto, no es que lo hagan solo los señores mayores sino que hasta la señora más emperifollada suelta sus escupitajos a diestro y siniestro. Incluso los niños!! que se supone deben estar educados y serán los futuros mayores del país, también los he visto echar escupitajos como la cosa más normal del mundo. Que asco más grande!
Los habitantes de Oporto también son conocidos como los tripeiros, debido a su afición a comer tripas (a qué suena bien!). De esta encantadora afición deriva otra fea costumbre que tienen, que roza el mal gusto y es incluso hasta gore, que es la de colocar todo tipo de carnes en los expositores que dan a la calle en las carnicerías, incluidas las famosas tripas y coágulos de sangre. Ya de por sí, las carnicerías aquí no dan muy buen rollito porque parecen sacadas de pelis de terror, pero se vuelven más desagradables, cuando se trata de fechas señaladas, digamos por caso Navidad. En esas fechas, la cosa se vuelve más kitsch y asquerosa, porque adornan la cabeza de los cerditos, los montoncitos de carne y demás, con guirnaldas, acebos o bolitas navideñas. Hasta ahora no conozco a ningún españolito que haya pisado una carnicería en Portugal, con eso lo digo todo y no porque yo sea una quisquillosa.
Otra fea costumbre que tienen y que es desesperante, es la de llegar tarde a todos sitios. La impuntualidad tiene un margen de 10-15 minutos pero aquí lo normal es media hora, 3/4. Al principio, llegaba puntual a todas mis clases, pero viendo que aquí nadie viene a su hora, pues ya salgo media hora tarde de casa y aún así llegó puntual.
Para compensar, esta falta de puntualidad y la parsimonía con la que se toman las cosas, lo que hacen es conducir como locos, como si esto fuera un rally de Formula 1, y si pueden te echan el coche encima. Eso sí suelen respetar los pasos de peatones, pero como te retrases un poco empiezan a pitarte como auténticos energúmenos.
Por último, otra fea costumbre, es la de acompañar todos los platos con arroz. Es como para nosotros comer papas fritas pero lo de los portugueses es más radical: que pides carne, acompañamiento arroz; que pides croquetas, arroz; que pides lasaña, pues también arroz; que pides arroz pues más arroz aún...
Pero bueno, cada cual tiene sus manías y costumbres y los españoles no nos quedamos atrás. Simplemente si pensásemos en como se hacen las morcillas y los chorizos, nadie volvería comerlos.
-Nada necesita tanto una reforma como las costumbres ajenas- Mark Twain

martes, 4 de marzo de 2008

Benelux tour. Parte 2: Bélgica

En el capítulo anterior lo había dejado con la ida a Brujas, así que continúo...
Llegamos también a la hora del mediodía tras 3 horas de tren con escala en Antwerpen , o como todo el mundo lo conoce, Amberes. En Amberes solo vimos la estación de trenes y por lo que sé, es una de las cosas que más merece la pena ver en la ciudad. Para que se hagan una idea de lo impresionante que era, había una pareja sacándose las fotos de la boda en el interior y no con una Polaroid. Amberes fue mi primer contacto con los olores belgas....por Dios!!como pueden oler tan bien los crepes y los gofres??? Bélgica huele a gofres por todos lados y yo iba con cara de imbécil por mi colocón de azúcar.
Una vez en Brujas, seguimos la metodología estándar: llegada, tourist information y registro en el albergue. Después de eso libertad para ver la ciudad: llegamos hasta la plaza central, que me pareció increíble, creo que la más bonita que he visto nunca, a pesar de estar plagada de turistas, dimos vueltas por los canales,vimos la estatua del orgullo del lugar, el pintor flamenco Jan van Eyck, la iglesia donde está una de las reliquias más antiguas de Europa que contiene la sangre de Cristo y callejeamos hasta casi caer desmayados, porque no encontrábamos donde comer. Comimos en el primo belga del Mc Donald, el Quick, más caro pero con una situación inmejorable porque estaba en la mismísima plaza central. Con la tripa llena, nos fuimos a comprar postales o algún souvenir y a terminar de ver la ciudad, llegando hasta sus molinos. Como estaban en lo alto de unos montículos, para bajar, estuve a un tris de hacer la croqueta y echarme a rodar, pero mi fabuloso abrigo rojo no creo que esté para eso. Se nos hizo de noche y como no teníamos mucha hambre decidimos hacer merienda-cena con una degustación de gofres. Entramos en una cafetería-restaurante, pero como el antipático del cocinero no tenía ganas de servirnos, nos puso la excusa de que ya se había pasado la hora de los gofres, así que nos tuvimos que ir a un puesto callejero, donde me comí uno con chocolate fundido...Buenísimo! Como estábamos agotados de tanto tute, nos fuimos pronto a dormir, que al día siguiente nos esperaba Bruselas.
Día 17: Cuando llegamos seguimos el procedimiento habitual. Intenté hacer gala de mi nivelón de francés de la ESO pero no sirvió de nada porque terminamos igual de perdidos. Al final, logramos llegar, dejamos las maletas y nos fuimos al museo del Cómic. El cómic en Bruselas es como para los andaluces el flamenco y los toros, una filosofía de vida. Fueras donde fueras, siempre había algo que tuviera que ver con ellos y en muchos puntos de la ciudad habían murales pintados con escenas o personajes de los mismos. El museo era bastante entretenido y pudimos ver a los personajes belgas más famosos: Lucky Luke, los Snorkles, Spirou, los pitufos, Marsupilami y el más conocido, o con más merchandising de todos: Tintín. A la salida del museo callejeamos un poco, para terminar comiendo en un turco, porque teníamos un antojo de kebap que no era ni normal. De ahí nos fuimos al museo de la música, un edificio de Victor Horta, que merecía la pena solo verlo por fuera. Por la misma zona también vimos el Palacio Real, y desde allí,directos a ver al Manneken pis, o el niño meón, que es una estatuilla enana. Como no podía ser menos, también vimos a su hermana, la Jeanneken pis, o niña meona, que es el reclamo turístico de un bar que también es famoso por la enorme cantidad de cervezas que tienen, 2004 tipos!!.Nosotros entramos para hacer una degustación y como soy así de chic! pues una cerveza de fresa y otra de frambuesa, cualquiera contal que no supiera a cerveza.
Día 18: Este día desde las 10 ya estábamos de paseo por la ciudad para poder sacar fotos sin 10000 turistas por medio. Nos fuimos a La Grand Place, muy similar a la plaza central de Brujas en cuanto al estilo de los edificios: impresionantes e hiper-recargados. Desde la plaza central nos fuimos a ver el Parlamento Europeo, que aunque no entramos, nos llevamos montón de folletos y papeluchos gratuitos. De ahí, directos al famoso Atomium, que fue restaurado en 2006, así que está reluciente. Entramos en su interior que no es nada impresionante, salvo las escaleras mecánicas que sorprenden por su estrechez. Salvo eso, es mejor por fuera que por dentro. Allí comimos el auténtico gofre belga, que es rectangular, solo lleva azúcar glass (nada de guarradas) y sabe como a churros, mucho mejor que los que conocemos popularmente. Tras esto, volvimos al centro, para ver algunas cosillas que nos quedaban y luego una retirada temprana.
Día 19: Para la última mañana, dejamos el tema de la compra de souvenirs, postales y bombonerías. El tema de las bombonerías es casi peor que el de los gofres, porque mires donde mires solo ves escaparates con fondues de chocolate y mostradores con todo tipo de bombones. El mejor sueño de Willy Wonka, Homer Simpson y de mi hermano. Dejar esto para el último momento fue un Craso error!! porque sólo pude ir a ver una tienda de caramelos, que era una auténtica monada y a la tienda de bombones Leónidas. No conseguimos encontrar los Godiva ni los Neuhaus, que son los más famosos y también los más caros pero tenía especial ilusón en pararme delante de uno de sus mostradores, que eran impresionantes y elegir solo un bombón. Me quedo con las ganas y todo, porque algún histérico quería estar 3horas antes en el aeropuerto por si pasaba algo por el camino. En fin!!tendré que volver para hacer la degustación jeje!
En definitiva fue un viaje impresionante, que sin duda repetiría y si tuviera que decir en pocas palabras que define cada ciudad diría: Amsterdam, vicio y morbo; Rotterdam, modernidad; Brujas, romanticismo y cuentos y Bruselas, diplomacia y bombones.

jueves, 28 de febrero de 2008

Benelux tour. Parte1: Holanda

Por fin termino de actualizar mis 2 semanas de vacaciones. Para el final he dejado lo más interesante desde el punto de vista turístico y gastronómico, jeje!: Mi viaje por el Benelux (aunque no pisara Luxemburgo).
El tour comenzó el día 12 con rumbo a Madrid, porque por cuestiones técnicas y económicas, salir directos desde Oporto era inviable. Así que pasamos un día allí que aprovechamos para ver un poco el centro y yo, para reencontrarme con mi amigo Berci, que hacía cerca de un año que no veía. Estuvimos por la Puerta del Sol, visitamos las instalaciones sanitarias del Corteinglés (especialistas en ti), y nos dimos un homenaje de tapas: croquetas, calamares, huevos estrellados, bravas...que nos dejó inútiles toda la tarde por empacho...qué feo es pasar hambre! Hicimos noche en Madrid e intentamos dormir algo en casa de Berci, porque el vuelo salía a las 6 de la mañana. Eso implicaba que había que estar a las 5 en el aeropuerto y por tanto, salir sobre las 4 de su casa, por lo que dormir, dormir...dormimos más bien poco.
El día 13 salimos hacia Holanda donde la hora prevista de llegada era las 11 o las 12 del mediodía, contando con el sistema de trenes holandeses que nos llevarían de Eindhoven a Amsterdam. Con lo que no contamos fue con el factor niebla y que por un desvío, en vez de en Eindhoven, aterrizáramos en Weeze, Alemania!!! Ryanair se comprometió a llevarnos hasta el aeropuerto de Eindhoven en guagua tardando aproximadamente 2 horas, pero como nosotros donde queríamos ir era a Amsterdam, era una tontería desviarnos si desde Alemania conseguíamos ir directos. Asi que nos chupamos 3 horas de bus, haciendo escala en Utrech, antes de llegar por fin!! a Amsterdam.
Amsterdam: Allí lo primero que hicimos fue registrarnos en el albergue, que a pesar de estar un poco lejos del centro, merecía la pena por lo nuevo que estaba. Había sido reformado recientemente y estaba bastante bien, además, ponían Nutella en el desayuno que, según mi hermano, es el indicador fundamental de calidad de un albergue, si hay Nutella es bueno, si no no merece llamarse albergue. Íbamos a coger bicis pero viendo las caras congestionadas de los holandeses por el frío, desechamos la idea. Fuimos a comer al Mc Donald, por comer sano, y por la tarde, empezamos nuestro tour turístico por el centro de la ciudad: vimos los canales, las casas inclinadas, la Dam, Rembrandplein, Museumplein y por supuesto el famoso barrio rojo. El barrio rojo no era nada espectacular, personalmente creo que Reeperbahn en Hamburgo es mucho más exagerado, pero tocaba ver el ambiente sórdido de Amsterdam y los famosos escaparates de pilinguis antes de que los cierren. Consejo a todo aquel que vaya de visita a esa zona: no llevar abrigos de colores llamativos, porque no sé porqué se asocia con los de las chicas del barrio. No fue nada agradable que me confundieran con una de ellas por mi bonito abrigo rojo.
El día 14 madrugamos para aprovechar al máximo el día y nos fuimos a ver el Museo de Anne Frank y el de Vang Gogh. La casa de Ana Frank fue un poco decepcionante en el sentido de que era una casa vacía, sin mobiliario ni nada que ver, me esperaba algo más. Lo mejor, fue que a la salida de la casa me encontré con una amiga de los campamentos de Las Palmas. Después fuimos al museo Van Gogh que si mereció la pena, a pesar de que no estuviera ni La noche estrellada ni el cuadro de Los lirios, aunque alguno asegurara haberlo visto. El Risjkmuseum lo dejamos para la próxima. Fuimos a comer a un italiano, dimos un paseo por el parque de la ciudad y otra vez al centro. Nos pasamos por uno de los Coffee shops más famosos y originales de Amsterdam, que sale en la peli de Oceans Twelve y en el reportaje de Planeta Finito con Pocholo. Como soy así de guay, mientras la gente se colocaba liándose porros y fumando de todo, me pedí un zumito de naranja que seguro que eso no lo hace nadie Holanda. Qué malota! Después de eso y para compensar mis vicios sanos, me di el capricho de tomarme un gofre con nata y fresas...hummm!!!
Al día siguiente salimos también temprano porque nos íbamos a Rotterdam. Vimos casi todas las tiendas de souvenirs en busca de la postal perdida, pero la conseguí! además de unas bonitas orejeras blancas polares. Qué calorcito!
Rotterdam: Después de aproximadamente una hora de tren, sobre el mediodía llegamos a la ciudad, que nada tenía que ver con Amsterdam. Dejamos las maletas en el albergue y luego recorrido panorámico por la ciudad. Es una ciudad mucho más moderna y uno de los puertos más importantes de Europa, allí vimos: el puente, las casas cúbicas, la zona comercial, y la plaza industrial. Por el camino nos encontramos con Erasmo de Rotterdam, que para todos los Erasmus es como para los musulmanes ir a la Meca. Después, un chocolate caliente!!para entrar en calor y luego a Chinatown. También intentamos ver la ciudad desde la torre de televisión pero tras un buen rato de paseo por un parque también terrorífico por la falta de iluminación, llegamos a la torre para nada!! porque subir nos costaba un ojo de la cara y ver todo oscuro no merecía la pena. Así que decidimos ir a cenar al Subway y de ahí, directos al albergue, a descansar! porque al día siguiente: Brujas.
En el próximo capítulo del Benelux tour: Bélgica!!
-El mundo es un pañuelo lleno de mocos- mi papá

viernes, 22 de febrero de 2008

Los visitantes

Esta vez me toca contar la visita de Sergio, María y Rosa, para seguir poniendo las cosas al día. Las chicas vinieron del 3 al 8 y Sergio del 4 al 11, por lo que tuvimos bastante tiempo para ver Oporto como Dios manda.
El día 3, fue el día que llegaron las niñas. Tuvimos la desgracia de que ese día estuvo lloviendo todo el tiempo, por lo que ver la ciudad se convirtió en algo agónico. Aún así hicimos lo que se pudo que fue una visita panorámica por el centro y bajada a la Ribera. Fuimos al lado de Gaia, a un pub un tanto extraño, extraño porque era de estos pubs-cafetería de diseño, donde ponen videos raros típicos de la MTV, justo al lado de un partido del Barça o del Porto, y cuyas únicas clientas éramos nosotras porque no había ni Cristo en el bar. Luego entendimos el porqué...donde nos sirvieron un sorbito de café, un capuccino y algo que pretendía ser Fanta de naranja, porque era un líquido blanco gaseoso con ligero sabor ácido y para colmo caro. Te cobraban según la hora, siendo más barato de día que de noche. Lo mejor fue cuando el camarero nos pasó una encuesta para saber si nos había gustado nuestra visita al bar y entre mi nivel de portuñol y las tonterias que se nos ocurrían poner, terminé hasta llorando de la risa. Después de eso, nos fuimos al lado de la Ribera, a la tetería a pasar otro ratillo y a ver como 2 se daban amor sin cortarse un pelo. Nosotras como somos poco discretas y estábamos aburridas pues comentando la jugada, solo nos faltaron las pipas. De camino a la teteria, nos calló el diluvio universal y yo con mi superparaguas (regalo de mi mamá por Reyes) no paraba de gritar como una loca porque pensaba que iba a salir volando como Mery Poppins del viento que hacía.
Dia 4: Este día, fuimos por la mañana como buenas frikis de Arquitortura, a ver la facultad de Álvaro Siza y al mediodía, fue cuando llegó Sergiete. Después de eso fue cuando nos pusimos con todo el tema del Carnaval y por la noche fiesta en Ovar.
Dia 5: El martes no pude estar mucho con los chicos porque entre que estuvimos durmiendo la mona y que tenía que repasar porque el miércoles tenía examen de Estructuras, no pude salir con ellos de excursión. Todo para nada, porque el examen lo han anulado y no porque yo copiara, que no hacía falta ni copiar de lo tonto que era y no porque vaya sobrada, sino porque los portugueses son unos chanchulleros y habían conseguido el examen o las respuestas antes del mismo. Como son tan listos se dedicaron a divulgarlo y obviamente los profesores se enteraron, con el consiguiente resultado de la anulación y repetición para el dia 12 de marzo. Qué alegría!
Dia 6: El miércoles por la mañana fuimos a la fundación Serralves, obra también de Álvaro Siza. Allí pudimos ver tanto la exposición de Robert Rauschenberg, artista conceptual al que no entiendo, (viva la ignorancia artística!) como los jardines que tiene alrededor el museo, que son enormes. Nos tocó salir un poco a la carrera por que tenía el examen al mediodía, pero nos dio tiempo suficiente como para verlo todo. Después examen y por la tarde, por fin!! ya tranquilamente, hicimos turismo por la zona del Puente de Don Luis, la catedral y otra vez la Ribera. Esta vez acompañados por la hermana de Guille, Irene, que también vino de visita esos días.
Dia 7: El jueves fue un día más intenso, porque fuimos hasta Leça de Palmeira a ver las famosas piscinas de Álvaro Siza aunque estuvieran vacías y la casa de Chá, también diseño suyo. Si es que somos unas frikis y eso que persuadimos a María para no ir a la cámara de cine de Souto de Moura. Ese día nos hizo un tiempo buenísimo por lo que aprovechamos para ir a ver la playa de Matosinhos, donde comimos como reyes y después paseo de tontines, por el parque da cidade. Estuvimos paseando por allí toda la tarde, huimos de los cisnes que nos perseguían y vimos como los patos se peleaban con las asquerosas gaviotas por la comida que le tiraba la gente. Por la noche había que salir porque era la última noche de las chicas y como todo buen Erasmus, había que hacer una visita al Piolho. Terminamos el tour en Plano B, aunque no hubiera absolutamente nadie.
Día 8: El viernes se fueron las chicas y Sergio y yo aprovechamos ese día para gandulear. Fue día de tregua y descanso dominical porque estábamos los 2 agotadillos de tanto tute y asi reservabamos fuerzas para el sabado irnos de excursión a Guimaraes. Aunque salimos a dar una vuelta para ver la Casa da Música, de Rem Koolhaas, en la cual, hasta ahora no había estado.
Día 9: El sabado por la mañana, más o menos tempranillo, cogimos la maleta, metimos los sandwich, galletas, zumos y papas fritas y nos fuimos de excursión!! Fuimos a ver la librería de Harry Potter y luego a por el tren que nos llevara a Guimaraes. Guimaraes es un pueblo que está muy cerca de Oporto, que merece la pena ir a visitar porque es de estilo medieval, está muy bien conservado, cualquier cosa está mejor conservada que Porto, y además es patrimonio de la humanidad. Allí fuimos a ver el castillo, el palacio y el casco antiguo del pueblo, donde coincidimos con una congregación de boyscouts que le daban cierto ambientillo y vida, al pueblo. Sergiete me regaló un anillo muy bonito y original de cerámica azul y blanca, típica portuguesa, con forma de estrella (los que me conocen saben qué tipo de obsesión tengo con las estrellas) y por la tarde fue cuando nos volvimos a casa, aunque estuvimos cerca de una hora esperando por el tren.
Ya por la noche salimos un ratito al Contagiarte, que es un bar de estilo alternativo, por decirlo de alguna forma, donde nos pusieron música brasilera y bailable, y donde Sergio se marcó unos bailecillos al más puro estilo albaceteño jeje!
Día 10: El domingo fue día también casero que aprovechamos para ver una peli tranquilamente en casa: El último tren a Auschwitz. Un drama de judíos y nazis.
Día 11: El lunes ya fue dia de despedida y Sergiete se fue por la mañanita otra vez a la librería, mientras yo intentaba ejercer mi derecho al voto en el Consulado español. Al mediodía lo acompañé al aeropuerto y por la tarde preparando la maleta para mi tour flamenco!!
Agradezco a Sergio, Rosa y Maria que vinieran a Porto porque me hizo mucha ilu volver a verles. Espero que se lo pasaran bien, que alguno se anime a venir de Erasmus y ya me pueden ir pagando mis honorarios de Celestina jeje!

miércoles, 20 de febrero de 2008

The Queen has returned!

No sé muy bien como escribir este post porque en 2semanas que llevo desconectada del mundo bloggero, me han pasado infinidad de cosas y es dificil meterlo todo de golpe. Había pensado poner primero lo más reciente que es el viaje por el Benelux, que sin duda ha sido increíble, genial, inolvidable...sin palabras! pero creo que lo justo es remontarme al principio de los tiempos, osease, al lunes de Carnaval en Ovar, porque también es digno de ser rememorado.
Ovar es un pueblito de la región Norte de Portugal muy famosa por su Carnaval y es para los entendidos canarios, como un minimogollón donde se reunen todos los portugueses de la zona. Nosotros no nos lo quisimos perder y fuimos a comprobar qué tal se lo montan por aquí.
Por esas fechas estaban aquí de visita: María, Rosa y Sergio. Al pobre lo engañamos vilmente para ir de fiesta y eso que estaba agotado porque estaba recién llegado. No teníamos ningún disfraz preparado porque fue algo que surgió a última hora y compresiblemente las chicas no se traían disfraz en la mochila pero como somos chicas con recursos y futuras arquitectas, juntamos nuestras neuronillas y nos pusimos a pensar de que nos podríamos vestir. Salieron multiples opciones: caramelos, moscas, chinas, romanas, griegas...incluso tuvimos que persuadir a María de que mendigo no era una opción. Al final, dimos con la mejor solución que se podía encontrar y que fuera factible de realizar con bajo presupuesto y mucha imaginación. Íbamos a ir de vaca! Muuuuuu!!!El disfraz en principio era bastante sencillo: una bolsa de basura negra con manchas blancas (íbamos de vacas invertidas), los cuernitos, el rabo, el cencerro y lo que más ilusión nos hacía: las tetillas, perdón las ubres! que las hicimos con un guante de goma rosa. Conseguir el material no fue tan fácil como pensamos porque las bolsas grandes negras de basura están en peligro de extinción. Esas que hemos usado toda nuestra infancia para los disfraces del cole, ya no existen o en Portugal no tienen, así que nos las tuvimos que apañar con unas más pequeñas y hacer taller de corte y confección para que nos cupieran, además de pegarles las manchas. Además que cuando más lo necesitas, el chino es el que menos tiene, aun así las chicas encontraron todo lo necesario para una velada inmejorable. En principio montamos un taller que funcionaba de esta manera: María se encargaba de las tetillas y los cencerros, Rosa de los cuernos y colas y yo del cuerpo central, pero al final ni organización ni leches, fue un sálvese quién pueda: que si pásame la cinta adhesiva, pásame las tijeras, dónde están mis cuernos? y mi cola?...un caos en toda regla. El asunto de las manchas fue un tema escabroso porque teníamos que tener cuidado de que no se nos desintegraran con la lluvia pero como la cartulina de los posters del Blockbuster es buena! sobrevivieron al chusillo que nos cayó de camino a la estación de Sao Bento. Fue una auténtica locura, nos reimos tanto que al final Sergio, que en principio no salía con nosotras. se animó a hacerse el suyo. Por lo que fuimos 3vacas chifladas y un toro!
Con nosotras también vinieron un niño grande(Javi), Jack Sparrow (Oscar)y el profesor chiflado (Guille).

Todos juntos fuimos hacia la estación donde coincidimos con el sector Italia que iba mucho más soso que el nuestro, sobretodo, la vertiente femenina que simplemente llevaban o boas de plumas o alguna careta y ya!!Los únicos que se podía decir que iban disfrazados de algo eran Angelo o Don Vitto, y uno que no se como se llama que iba de Supermario. Allí también nos juntamos con los 2 auténticos fichajes del equipo español: Juancho y Gonzalo, los spiderman!!o los Tomás de la peli el Orfanato, si se ponían la máscara. Causaron furor porque ver a dos chicos de mas de 1,70 vistiendo un disfraz de niño de 10años, no tiene desperdicio y más viendo la poca mobilidad que les dejaban las mallas, jeje!un auténtico espectáculo!
Desde la estación tardamos cerca de una hora en llegar, en tren, al pueblo y de alli a los puestitos, a las carpas y a la plaza central donde ponían la música y se congregaba el mayor numero de personas. Vimos todo tipo de disfraces y a cada cual más original o currado. Para mi el mejor fueron dos que iban de astronautas con escafandra y todo, porque me pareció genial y además estaba muy elaborado. En Ovar también nos encontramos con más Erasmus españoles que iban de Pippi Langstrum y muchos más italianos. Aunque nuestro disfraz poco a poco se fue desintegrando, a Rosa se le hizo el agujero más grande del mundo mundial en los leggins, se nos desinflaran las tetillas y Sergio terminara pareciendo la bruja piruja, lo pasamos bastante bastante bien bailando los greatest hits de King Africa, las Ketchup y el lady Zeta o como se llame la canción portuguesa que nos tuvo a las 3 conmocionadas los 4 dias siguientes. Incluso surgieron nuevos amores y amores rana, jeje! Fue un Carnaval distinto y es que otra cosa no, pero en eso soy canaria hasta la médula y un año sin disfrazarme es como un día sin sol. No sé de quién lo habré heredado?¿?
Lo peor fue la vuelta a casa porque nos volvimos cuando empezó a llover un poco, y fue un camino de vuelta agónico porque fue una hora de tren que nos dejó una parada antes, teniendo que esperar a la intemperia cerca de media hora 3/4 por un taxi, porque no había metro, con el consiguiente sablazo por parte del señor taxista pero bueno, un día es un día y como dice el sabio refranero español:
-Sarna con gusto no pica.-

Mañana más!!