domingo, 6 de julio de 2008

Shrek y Fiona: 2

Mis papás han vuelto!!
Mis posts van con mucho retraso, pero es que no he tenido ni tiempo ni ganas de ponerme a escribir pero ahora que ya estoy casi termiando el curso snif,snif!y las cosas están un poco más calmadas, pues aprovecho y actualizo.
A finales de Mayo, me fui a pasar unos días con mis papis a Lisboa. Fui desde Oporto a Lisboa en tren. Toda una experiencia de niña mayor! Para empezar tenía que coger el tren a las 8:52 de la mañana para llegar alli sobre las 11 porque tarda cerca de 3 horas en llegar y asi aprovechar mejor el día, pero ese día los astros se alinearon y el dios Murphy se manifestó porque entre que la guagua que me llevaba a la estación no paró porque iba llena, que iba cargadísima con las maletas y que llegué 3 minutos tarde al andén, pues perdí el tren y tuve que coger el de una hora más tarde. El billete por el que estaba tan contenta porque me había costado la mitad de lo previsto me terminó costando casi lo previsto.Un desastre!!y eso que había madrugado!
En el tren me dediqué a echar una cabezadita, hasta que llegué a la estación de Sta. Apolonia donde me recorgieron mis padres. De ahí cogimos el metro hasta el hotel para dejar los bartulos, pero el metro de Lisboa resulta más lioso que el de Oporto, con respecto al billete de viaje, que creemos que más de una vez nos timaron. Con relación a esto y a quien le interese y vaya a visitar Lisboa, de parte de mis padres que la Lisboa Card es un timo y no la recomiendan.
El caso es que dejamos las cosas en el hotel y nos fuimos a comer a la zona que está cerca de la Plaza del Mercado. Fuimos a un restaurante-pastelería muy bonito, estilo art nouveau, donde me comí un solomillo con papitas y muchas salsa y de postre un borrachito recheno de chocolate tremendo!!!Mis padres, los días previos, ya se habían encargado de degustar las pastelerías de la zona y sabían cual era la buena, jejeje!
Terminamos de comer y nos fuimos a la estación de trenes para ir hacia Sintra y de ahí coger una guagua que nos llevara hasta el Cabo da roca, que es el punto más occidental del continente. El viaje en guagua fue también toda una experiencia, porque fuimos por una carretera de montaña, más bien estrecha con el primo de Schumacher y 2 japos echándose una cabezadita. Cuando llegamos allí estábamos mas amarillas que las propias japonesas. Allí no había mucho que ver salvo una alemana que estaba grabando un documental pero que más bien parecía su testamento. Luego volvimos a coger la guagua suicida y llegamos a Estoril. Vimos el casino, la caca de playa donde veranea el rey y me quedé sin ver la Hello Kitty Megastore snif,snif!!
Como ya estábamos agotados, volvimos al centro y nos fuimos de cena a un restaurante italiano con camareros hindúes que a la salida como llovía nos llevaron con una sombrilla hasta el metro. Fue de pelicula y lo mejor ver a mi madre dándole conversación al camarero sobre la comunidad hindú en Canarias...pobre hombre!
Al día siguiente madrugamos y nos fuimos de excursión a Évora. Tardamos cerca de 3 horas en llegar para llegar a un pueblo que ha sido denominado Patrimonio de la Humanidad. La verdad que era bonito con sus casitas blancas y amarillas,como no?¿también hicimos ruta de pasteles pero en 2 horas ya estaba todo visto. Como cosa espectacular, la capilla de los huesos, que es una capilla hecha a base de huesos y craneos, que usaban para acongojar a la gente y lo consiguieron porque solo le faltaba el órgano con el fantasma de la ópera para terminar de dar miedito!.
El viaje de vuelta fué agónico y mi madre casi muerde al conductor de la guagua municipal, porque nos dió 3 vueltas al pueblo para que lo viéramos en todo su esplendor y que hiciéramos tiempo antes de llegar a la estación, pero por el camino González se iba impacientando.
Llegamos casi de noche a la estación de Oriente, vimos algo del Campo de las naciones y después nos fuimos a cenar al restaurante americano que estaba al lado del hotel, porque estábamos cansaditos. El restaurante era una chulada, porque estaba recreado como los restaurantes típicos americanos de los 50-60 y solo le faltaba que entrara Olivia Newton John y John Travolta, muy rollo Grease.
Al día siguiente vimos algo de la zona centro, compramos caramelos legendarios y cogí el tren de vuelta. Otra gran experiencia: viajar al lado de una señora que vendía quesadillas y olía a quesadillas y llegar a casa con un polizón: una pulga que llegó a meterse en mi cama y me acribilló a picotazos! Sin duda un recuerdo impagable, jejeje!
Canta conmigo: Maná maná me pica el culo, maná maná no sé que hacer, maná maná será un bichito chiquito peludo con ganas de joder, me cago en diez!!

miércoles, 25 de junio de 2008

A martelada de São João

São João o San Juan es una fiesta grande y mágica allá donde se celebre, pero no se celebra igual en Las Palmas, que en Valencia o que aquí, en Portugal. Normalmente suelo ir a bañarme a la maravilosa y estupendísima playa de Las Canteras, a partir de las 12 de la noche saltando mis 3 olitas, esquivando naranjas, flores y demás cosas que la gente tira al agua. Veo los fuegos artificiales y después me quedo en el arena alrededor de una minihoguera (no suelen estar permitidas, que si no la playa se queda hecha un asco el día siguiente) cantando, tocando la guitarra y los famosos yembés o como se diga,o simplemente de parloteo con los amigotes y amigotas de toda la vida. Si bien en Valencia y Las Palmas, la cosa era por el estilo, aquí no ha tenido nada que ver.
Aquí tienen unas costumbres muy diferentes, para empezar desde días antes se empiezan a llenar las calles de guirnaldas,luces, atracciones de ferias, unas especies de portales de Belén representando a San Juan bautizando, setos de albahaca con unas banderillas en las que ponen coplillas para los enamorados o picantes (cochinillos!!) y lo más importante de toda la fiesta....los martillos!. Martillos pero no de verdad, sino martillos de goma por todos lados que habrán enriquecido a más de un chino del país y que sin uno de ellos, estás perdido.
La víspera de la noche de San Juan, a parte de oler a sardina frita por toda la ciudad, toda la gente sale a la calle con su martillo en mano dispuesto a pegarle a otro en la cabeza. Es que a estos portus les gusta el masoquismo y lo de pegarse les gusta mucho, porque en la Queima también todos a darse en la cabeza con los bastones. Lo mejor del asunto es que todo el mundo se pega y nadie se mosquea y que existen distintas variantes de martillo. Está: el martillo de Thor, que es enorme y si te pegan con ese pues mucho ruido y pocas nueces; el de tamaño medio, que es manejable a la par que resultón y por último, el pequeño, que a pesar de parecer ridículo es el que más jode de todos, porque concentra toda la fuerza en una superficie más pequeña (comentario friki). A parte, también se vendía todo tipo de porquerías y artículos de fiesta donde me compraron unas gafas con lucecitas, estilo coche fantástico, que causaron furor!
Todos fuimos hacia la Ribeira para ver los fuegos artificiales y estar por las distintas verbenas que se montan allí llegando hasta la zona de Foz. Era increíble la cantidad de gente que había! no te podías ni mover, asfixiante!!A Bea, una amiga, la tuvieron que rescatar en plan gancho, sacándola del pelotón por un brazo. Además llovió intermitentemente toda la noche, lo cual no hacía más agradable estar en mitad del mogollón.
Los fuegos artificiales fueron muy bonitos, porque estaban sincronizados con bandas sonoras de películas y además iluminaron el puente de don Luis I, un espectáculo muy bien montado.Además también se lanzan globos de papel, parecidos a los farolillos chinos, que se queman y se consumen mientras ascienden. La pena fue que perdieron el audio en un momento determinado y que justo en la traca final, pasó una ambulancia pero aún así no desmereció nada.
Después de los fuegos nos quedamos por la Ribeira pululando, yendo de verbena en verbena, viendo las atracciones de feria y los chiringuitos que habían montados aunque no llegáramos ni a Foz, ni mucho menos a la playa.
Ciertamente fue una noche distinta, porque las costumbres de aquí no tiene nada que ver a como lo celebramos nosotros y eso que somos vecinos, pero sin duda será un São João inolvidable.
- Na noite de São João,
vai pra rua e faz a festa,

lembrate que no Porto
Nao há noite como esta- coplilla de un seto
PD: Felicidades a mi awe, mis primos, mi tio y Nona.


sábado, 7 de junio de 2008

Tú a Londres y yo....también!

Hace muchísimo que no actualizaba porque la verdad no he tenido tiempo de ponerme a escribir y he estado liada con entregas y demás, pero poco a poco intentaré ir poniendo las cosas al día.
Aproximadamente, hace 2 semanas, me fui de viaje rápido y fugaz a Londres, más bien se podría decir que fue una excursión un poco larga porque duró cosa así de día y medio, pero eso sí muy bien aprovechado.
Salimos de aquí a eso de las 9 de la mañana con destino London Stanted, como de costumbre Ryanair nos dejó a tomar por saco de la civilización y nos obligó a tener que comprar billete de tren o guagua para poder ir al Londres de verdad. Ryanair es barato, hasta ahí de acuerdo, pero tiene un grave problema y es que no saben de geografía! Por poner un ejemplo: te dicen que vuelan a Barcelona pero en realidad aterrizan en Girona, que es otra provincia totalmente distinta y que nada tiene que ver con Barcelona, pero ellos se quedan tan anchos! Obviamente, ellos no se encargan de llevarte hasta Barcelona porque no es que haya sido un error del piloto que no tiene el graduado escolar, sino que te toca pagar a sus secuaces por una bonita hora en guagua que resulta incluso más cara que el propio billete de avión. Al final, lo barato sale caro.
Como iba diciendo, entre pitos y flautas llegamos a Londres a eso de las 12 del mediodía, nos metimos en las catacumbas del metro y llegamos al albergue. El albergue estaba bastante bien, porque quedaba justo enfrente de la estación de metro y no parecía muy viejo. Dejamos las maletas y comenzamos la contrareloj. Fuimos hasta al Soho, a Picadilly Circus y ahí fue cuando vimos Londres por primera vez. De ahí, fuimos caminando hasta Buckingham Palace a saludar a la reina, que ese día estaba en la pedicura y no nos pudo atender. No pudimos ver el cambio de guardia que es lo más interesante porque entre que llegamos tarde y que estaba lloviendo, pues nos lo perdimos. Dejamos el palacio y nos metimos ya desfallecidos!!en el parque de Sant James. Muy verde y muy bonito, típico de los jardines ingleses, pero lo que más ilusión me hizo fue ver ardillas!!! Eran las típicas ardillas rojas de los dibujos animados que partiendo de la base de que en Canarias no hay ardillas y mucho menos rojillas, pues para mí era todo un espectáculo. Había un señor que repartía cacahuetes para dárselos y se te subían a la pierna a cogerlos pero a mí no me dio ninguno...snif,snif!! Comimos un par de sandwiches (íbamos en plan ahorro jeje!) y nos volvimos a poner en marcha. Fuimos a ver el Big Ben (nos sacamos la típica foto con la cabina roja y la torre de fondo, como auténticos guiris)también la cámara de los Lores, la abadía de Westminster, el Ojo, el puente del milenio de Foster, parada técnica en el Starbucks para entrar en calor, secarnos un poco y de paso tomarnos un chocolate a la avellana o clásico calentito...humm! A la salida vimos el huevo (el City Hall), la Tower Bridge y ya! porque como estaba lloviendo mis zapatillas pasaron de ser eso a convertirse en katiuskas por culpa de la lluvia. Se me habían calado los pies e iba haciendo chof,chof! Tuvimos que ir a comprarme unas zapatillas y de paso vimos la zona de Oxford Street, pasamos por delante de Cheers y de la juguetería Hamleys (una de las más grandes del mundo y de donde yo tengo una casita de muñequitos que me trajo mi papi cuando era chica) aunque no entramos. Estuvimos buscando los famosos almacenes Harrods, pero no teníamos ni idea de donde andaban y terminamos por sentarnos en el Mc Donalds a cenar. Después de eso, volvimos a Picadilly Circus para ver un edificio solo de recreativos, jugar un poco al lanzamiento de moneditas y no ganar nada de nada y de ahí, directos a la cama.
A la mañana siguiente, desayuno inglés pero sin las judías rojas que no deben ser muy buenas para el estómago tan de mañana y nos fuimos directos a Candem town, un mercadillo IMPRESIONANTE! Era muy grande, parecía que nunca se terminaba, veías todo tipo de cosas y todo tipo de gente. Vimos una tienda de artículos y ropa futurista, donde los dependientes iban con el pelo fosforito y con pintas muy raras. Perdimos casi toda la mañana pero es que merecía la pena verlo y comprar alguna cosilla jeje!! De ahí, fuimos al Museo Británico que es de las pocas cosas gratuitas que tiene la ciudad y solo pudimos ver las momias, la piedra Rosetta y los sarcófagos porque allí puedes pasar un día perfectamente pero como no había tiempo pues fuimos directos a ver a los egipcios. Salimos y nos sentamos en un parquecito a comer, otra vez sandwiches, porque estábamos agotados. Tras nuestro brunch, fuimos a ver Trafalgar Square, volvimos a la zona del Big Ben por si podíamos entrar en Westminster pero estaba cerrado,pasamos por la catedral de San Paul (era la que salía al final de Benny Hill)y por último vimos el pepino de Londres, la torre Gherkin, también de Norman Foster (que será muy Lord, pero tiene un problema fálico este señor). Acabamos el recorrido otra vez por la zona de Oxford Street para hacer algunas compras y de ahí, de vuelta al hostal a por las maletas.Pasamos la noche en el aeropuerto como buenamente pudimos, porque los asientos eran duros de narices y a las 6 de la mañana de camino de vuelta a casa.
Londres es una ciudad increíble, llena de cosas raras y gente rara, con muchos contrastes, y a la que sin duda volveré cuando sea rica y famosa. Volveré con algo más de tiempo porque hay mucho que ver además de unos zapatos water resistant jeje!

PD: Gracias al guía con memoria fotográfica!

lunes, 12 de mayo de 2008

Queima das fitas

Durante todo un año llevamos viendo a unos pobres desgraciaditos denominados caloiros, o lo que es lo mismo novatos, sometidos a todo tipo de bromas, pruebas, vejaciones, maltrato...por parte de unos veteranos que en estos días celebraron su fiesta grande. Ser caloiro es algo opcional y a principio de curso tienen su ritual de iniciación, que es una especie de bautismo con un cucharón donde se les asigna un tutor o verdugo a cada uno. Es como el rollo americano de las hermandades solo que más bien aquí, cada facultad tiene sus novatillos y se les reconoce por el color de la camiseta. Las facultades donde más caloiros hay son: ciencias que van de celeste, letras que va de azul, economía rojo y blanco, derecho rojo, medicina amarillo y los de ingeniería que van de color teja, que no marrón ni naranja!.Los de arquitectura son unos sosos y están en contra del tema de los caloiros, porque bastante puteados estarán el resto de la carrera como para encima abusar de ellos, pero si aún así, hay alguno que se empeñe en someterse a las pruebas de caloiro, le toca ir vestido de blanco...hasta para eso son sosos!
A lo largo del curso los veteranos de cada facultad o los Harry Potters, como les llamamos nosotros,van vestidos de negros y con capa, capa multiusos y multifuncional que llevan puesta todo el año, haga frío o calor y que vale tanto como abrigo como de mantel. Además la capa la adornan con emblemas típicos de tu facul, que te regale tu madre, tu prima, la abuela... y son como parches o sellos que se cosen en la capa, en plan boyscout. Yo me compré el de arquitectura para tenerlo de recuerdo jeje!. Estos veteranos son los llamados Doutores y son los que dirigen todo el cotarro con el cucharón del poder. Si hay algún caloiro cerca, ellos son los amos y señores de la uni porque el pobre caloiro no puede mirar a la cuchara de madera y si a lo mejor están comiendo tienen que dejar de engullir, levantarse de la mesa, y esperar a que algún Doutor le deje volver a sentarse. Todo el año pasando todo tipo de pruebas y perrerías, cantando el himno de la facul a diestro y siniestro, siguiendo a la trupe (tropa) hasta el fin del mundo para que al final,la semana pasada,dejaran de ser caloiros y se les permita hacer novatadas el año que viene.
Los caloiros no son los únicos protas, por su parte los Doutores llevan una carpeta negra donde la semana pasada colgaban una serie de cintas o fitas, donde les escriben dedicatorias o deseos los familiares, profesores o amigos. Según quién le escriba en la cinta la pone en un lado u otro de la carpeta, así que al final llevan 5 cintas del color de la facultad. En una esquina la de la familia, en otra la de la churri, en otra la de los coleguis, en otra la del perro y en medio la de los profes por poner un ejemplo. Esas cintas son tan importantes que llegan incluso a ser bendecidas por el obispo de aquí en una misa pública. Supuestamente la semana pasada era cuando las fitas se debían quemar, pero a la gente le gusta que le escriban cosas bonitas y se las quedan de recuerdo.
Dentro de los Doutores hay una especie de rango, y los más veteranos son los Finalistas, que son aquellos que están acabando la carrera. Los finalistas durante la semana de la Queima son muy fáciles de reconocer, porque llevan un sombrero de copa, bastón y en algunos casos un broche o una pajarita del color de la facul a la que pertenecen. Estas pintas tan ridículas son para que con el bastón les den 3 hostias en el sombrero deseándoles: salud, dinero y felicidad (también puede incluirse amor o sexo...eso depende de cada uno).Como no todo el mundo sabe medir bien sus fuerzas, más de una ha terminado llorando por las leches que le propinaron el sombrero.
A parte de eso, durante la semana de la Queima se organiza un desfile enorme donde cada facultad y universidad pasea a sus Finalistas que llevan hasta ramitos de flores del color de la facultad y caloiros, en carrozas de elaboración propia por el centro de la ciudad. Cada uno va berreando los himnos que le corresponde hasta llegar frente una especie de tribunal, que se encuentra en la parte alta de la Praça Libertade. Allí es donde los caloiros se arrodillaban y ya por fin!!dejan de ser novatos, pasan a ser pastranos. La verdad que impresiona ver tanta gente en la calle e impresiona más aún ver todo la tradición universitaria que hay aquí, porque según me dijo un portu es como un deber que tienen con la ciudad.
Por otro lado también estaba el recinto de fiestas, el Queimódromo. Era una explanada cerrada con chiringuitos de cada facultad, carpas con música, escenario para actuaciones, puestos de comida y atracciones de feria, bastante bien organizados y aunque falló el servicio de limpieza porque ya el último día que fuimos daba realmente asco pisar el suelo por la mezcla de fluidos que había por ahí. Merecía la pena salir por allí. Yo me lo pasé como una enana bailando no meu cuadrado, saltando en el bungee aunque terminara como si me hubiesen dado una paliza, escuchando a los Xutos e Pontapés (los Rolling portugueses) y retando a Hamilton en los cochitos de choque. Hamilton siempre hace trampas y ahora tengo un morado horroroso en la pierna...p***negro!(que conste que no soy racista)En definitiva fue una semana de mucha fiesta y poco descanso, y por algo es aquí la fiesta grande.Ya podrían en Las Palmas organizar los mogollones así, aunque con los animalitos que hay por ahí sueltos igual en vez de morado me quedo sin pierna directamente...jeje!
Esta vez no pongo música si no que les pongo un video de lo que fue el desfile y así se hacen una idea de todo lo que les he contado (aunque esté en portu creo que se entiende).

lunes, 5 de mayo de 2008

Viaje de ida y ¿vuelta?

Estos días, coincidiendo con el puente del Día del Trabajador, hemos decidido hacer una escapadita de 3 días a la ciudad de Salamanca. Salamanca, es con Santiago y Granada, una de las ciudades universitarias por excelencia. Eso significa: ciudad histórica, con mucho turista, mucha gente joven y sobretodo mucha fiesta, por no decir demasiada!.Nos fuimos el miércoles de mañana en 2 coches que alquilamos. En el primero iban los chicos: Oscar, Luke, Chuchi y Guille y en el otro, en el coche guay porque teníamos música, las malotas, osea nosotras: Mery, Miriam y yo. Miriam era la conductora. A la ida no nos podemos quejar, pero a la vuelta entre el cansancio acumulado y que son 3 horas de camino, sus cualidades como Schumacher se dejaron de notar, pero bueno llegamos sanas, salvas y sin perdernos a Salamanca. Lo primero que hicimos fue buscar el albergue. desembarcar y buscar un Mercadona!! Allí parecíamos 3 niñas chicas en una juguetería, sacándonos fotos en la puerta del Mercadona y probando todo tipo de potes y chapapotes. Tras nuestra visita turística al super, quedamos con los niños para ir a cenar de cañas y tapas por la ciudad. Qué maravilla volver a salir otra vez en España! porque eso de que con la caña te pongan una tapita (aunque Granada sea la reina de las tapas); no tengas que pagar por entrar en los pubs, bares o discotecas; que te pongan pachangueo español cantable y bailable; y te inviten a copas en los locales...no tiene comparación. Fue una noche intensa que terminó a las 9 de la mañana con Spider-Miri trepando por las literas del albergue, saltando de una cama a otra cual piojo en una escuela primaria...Espectacular! Sobre las 12 del mediodía nos tuvimos que cambiar de habitación y desalojamos la nuestra como buenamente pudimos. Mientras algunos se quedaron durmiendo la mona, el resto fuimos a hacer algo de turismo. Fuimos a ver el puente romano, la Gitana (tienda pirata de marcas conocidas que según Chuchi es toda una eminencia en la ciudad) la catedral, la Casa de las Conchas, la Plaza Mayor, la universidad y su ranita y callejear por el casco histórico de la ciudad. Terminamos el recorrido sentaditos en mitad de la Plaza Mayor, mientras esperábamos al resto, viendo como unos moquillos franceses bailaban tecktonik, retándose con otros que estaban en la plaza. Se formó un gran corro a su alrededor donde me encontré con una chica del cole, si es que el mundo es un pañuelo lleno de mocos. Cuando llegaron los que faltaban, nosotros fuimos a descansar un poco y tomar el relevo, porque entre pitos y flautas no habíamos dormido casi nada y tampoco es que lográramos mucho, porque al cabo de una hora ya estábamos otra vez en planta. Volvimos a salir de cañas y tapas (me comí una de gambas buenísima) y otra vez por ahí de fiesteo. Esta vez mucho más tranquilo, porque al día siguiente teníamos que volver pronto para devolver los coches. Aunque al final todo saliera torcido, porque a medio camino, nuestro coche empezó a perder fuerza y justo 10km antes de llegar a la frontera tuvimos que parar, porque el coche no tiraba. Cuando lo revisamos, descubrimos que tenía una fuga cerca de donde está el depósito de la gasolina y que habíamos ido perdiendo gasolina por el camino. Tuvimos que avisar a la agencia, que nos mandaran una grúa y un taxi hasta donde nos dieron otro coche. El taxi era de película, con sus asientos de cuero, peluches, las ventanas subidas, nosotras sudando como pollos y el taxista intentando hablar con nosotras, pero con el sopor, nos quedamos fritas. Llegamos a Viseu y allí nos dieron otro coche, con el cual, llegaríamos por fin!a casa.
-Es qué nunca vamos a hacer un viaje bien?- Chuchi

martes, 29 de abril de 2008

Cuando brilla el sol

Por fin! empezó el buen tiempo aunque aquí el buen tiempo implique 3 días de sol y 2 de lluvia. Aún asi nosotros con el primer rallito de sol, ya empezamos la temporada playera yendo a Matosinhos a tostarnos como cangrejos, jugar al volley y lo más guay de todo: empezar las clases de Surf!! Hasta ahora sólo he ido a una de las 8 clases que tendré, porque la primera me la perdí sin yo quererlo. Se suponía que empezaba el miércoles pero ese día me tocaba ser una chica responsable y colaborar con el trabajo de grupo aunque mi grupo no se dignara a aparecer...odiosos portugueses!por decir algo en plan light...pero bueno, mi comienzo oficial fue el viernes pasado, a eso de las 5 y 30, hacía un calor sofocante y según el monitor muy buenas olas para comenzar. Nada más llegar, nos pasaron lista y de ahí a ponernos el neopreno. Creo que es lo más duro de toda la clase, porque está mojado-sudado por otra persona, se te pega a la piel y te hace ventosa y con el calor es como ponerse un anorak en el Sáhara. Una vez en el agua, ya no es tan asqueroso y se agradece bastante porque aquí el agua sigue bastante fría, pero en el primer instante, es desagradable ponérselo y si encima te dicen que la gente se hace pipi en ellos...iurghh!!!Dejando los temas escatológicos y como iba contando, nos pusimos el neopreno, nuestra camiseta amarilla pollito para no perdernos en el agua y cogimos las tablas como buenamente pudimos. Son enormes y pesan un quintal, pero la conseguí llevar hasta la orilla sin ayuda. Allí hicimos una carrerita de calentamiento, porque con el calor no se podía hacer mucho más, una breve explicación y al agua Patos!! Una vez en el agua cada uno se mantenía a flote como mejor se apañaba y cada uno se dedicó a hacer sus pinitos con la tabla. Yo conseguí ponerme de pie y más de una vez! lo cual ya es todo un logro para mí e incluso el profe me felicitó para ser mi primera clase. La clase, fue agotadora de tanto margullarse, arrastrar la tabla, luchar contra la corriente y nadar...pero es un pequeño esfuerzo a cambio de una clase muy divertida y recomendable para todos aquellos vaguetes como yo. Porque lo de dejarse llevar por la ola y llegar hasta la orilla en la tabla sin escoñarse, es sin duda lo mejor. Al día siguiente tenía los brazos destrozados de las agujetas pero ya estoy deseando volver el viernes a enfundarme el neopreno, aunque me cueste un horror ponérmelo y sobretodo, quitármelo.
Parece que con el buen tiempo, me apetecen hacer más cosas y es que además del Surf, estoy yendo a montar en bici por la zona de la Ribera. He descubierto todo un mundo nuevo en Oporto y lo que es mejor, la manera de llegar hasta la playa y volver con el menor número de cuestas a subir jeje!. A este ritmo me puedo preparar para la Vuelta a España! aunque algunos duden de mi capacidad física.
Por si esto no fuera poco, también me he apuntado al e-learning café, que es una actividad todos los martes por la noche y que consiste en reunirte con otros Erasmus para que te enseñen su idioma o tu enseñar el tuyo. Por ahora no me ha tocado enseñar español pero si que estoy aprendiendo otro idioma: Alemán!!yaaa!Por ahora resulta bastante entretenido si la persona que te enseña, sabe como enfocar la clase, porque si no es tortura que te enseñen solo gramática. Por lo pronto ya sé decir como me llamo, cuantos años tengo, saludar, pedir perdón y lo más importante y crucial: preguntar donde está el baño?¿(Wo ist die toiletten?)La pena es no haberlo aprendido antes de irme a Alemania.
Con esto ya creo que completé el cupo de actividades extraescolares y creo que son suficientes para mantenerme ocupada hasta final de curso jejeje!
- El inglés es el idioma de los negocios; el italiano, el del amor; el español, para hablar con Dios, el portugués para la poesía y el alemán?...el alemán lo uso para hablar con mi caballo. - Mi papá

miércoles, 16 de abril de 2008

Las aventuras de Pili y Mili

Pili y Mili, para aquellos que no las conozcan, son 2 gemelas de la misma quinta que Marisol que probablemente ahora estén peinando canas pero sus películas no paran de repetirse en TVE. Pili y Mili han venido a visitarme este finde, no son gemelas pero como si lo fueran jeje!Han venido Cris y Mari a Porto a pasar 3 días de los más "moviditos".
El viernes llegaron y la primera parada que hicimos fue mi hogar para descargar todos los bartulillos. Como era la hora de comer, pasamos por la cantina universitaria a hacer una degustación del menú y de ahí, de paseo a Foz. Hacía sol pero un viento que te dejaba helados hasta los pelillos de la nariz. Paseamos por la avenida y acabamos nuestro recorrido tomando una Cocacola con tarta de limón en una cafetería muy chic. No le quitaban ni la funda de la boquilla de las pajitas...qué clase!Tras nuestra merienda, seguimos por el Parque de la ciudad donde intentamos separar una familia de patos. ¡Qué crueles somos! pero es que los patitos eran tan monos!!Era para cogerlos, metérselos en el bolsillo, traerlos a casa y tenerlos de mascotilla. De allí, cogimos una guagua a la zona comercial de Santa Catarina, donde miramos algunas tiendas y después probamos algo typical portuguese: Bacalhau as Natas, lo que viene siendo bacalao gratinado con nata, bastante bueno.
Esa noche decidimos ir a la Movida de fiesta, porque era una apuesta segura, pero ese día algo salió todo torcido porque al poquito de llegar REDADA POLICIAL! Dijeron que serían solo unos minutos, pero al cabo de una hora sin música y sin nada que poder hacer, no nos quedó otra que volvernos a casa con las ganas de fiesta.Eso sí con una Señora Reclamación en portuñol de la leche! Por la mañana nos enteramos de que la Movida no había sido el único sitio donde habían hecho redada sino que en todos los putis de Porto y por desgracia también nos enteramos de que a Lucas le habían ingresado por una pelea con unos portugueses. Ya está fuera de peligro y estos días se irá a casa, para recuperarse. Esperemos que se ponga bien pronto y que vuelva pronto o para la Queima das feitas, con ganas de darlo todo.
Quitando estos incidentes, esa mañana no hicimos nada de utilidad pero por la tarde, fuimos de ruta completa con el Oscar, su clon y el amigo de su hermano. Fuimos al palacio de Cristal,a Piolho,Aliados,a la Ribera, nos subimos al tranvía antiguo y visitamos las bodegas de Croft. Esa noche cenamos en Casa Jaime carne a la piedra con vinito blanco humm!!La pena fue que para llegar nos calló el diluvio universal, pero la cena aún asi nos demereció. Tras esto, nos fuimos a bailar al Contagiarte hasta que los pies dijeron Basta!
El domingo lo dedicamos a ver la Casa da Música y a una breve visita a Coimbra para ver a Eli, una amiga de Cris y Mari. Nos enseñó la Universidad, que es una de las más antiguas del país; los parques, que son tremendos; las iglesias (una con coro incluido) y su casa, que era un auténtico espectáculo. Su casa es conocida como la casa vermelha o casa roja y en ella viven 15 personas: 11en el edificio principal y los otros 4 en 2 apartamentos que dan un patio común. La cocina era comunitaria y Cris casi no se corta las venas al entrar. Entre todas las paredes ralladas (nosotras dejamos nuestro grafitti jeje!) y que por allí no había pasado sanidad en mucho tiempo, estaba más que cochina. El resto de la casa pues ni tan mal. Terminamos el recorrido por Coimbra viendo la zona del río y cenando una pizza que Dios!!cómo estaba...puede que estuviera muerta de hambre pero me supo a gloria. Tardamos una hora en volver y al llegar a Porto, sobre las 11, tuvimos un encuentro un tanto desagradable. Vimos a unos pobres niños que nos ayudaron con la máquina del metro que creemos que no tenían casa porque les vimos sacar una lata de melocotón en almíbar para cenar en las escaleras, casi lloramos. Puede que solo fuera autosugestión nuestra, que somos muy impresionables pero nos chocó ver niños solos a las 12 de la noche en la calle,toquemos madera para no estar en lo cierto.
El caso es que de normal en Porto no pasan estas cosas y para dos días que estuvieron les tocó la lotería. Me encanto verlas por aquí y que desconectarán de la estresante vida en Granada (que quedarse calva antes de los 40, no debe ser bueno) y que cuando quieran más aventuras para contar, mejor que un paseo en canoa con cocodrilos, ya saben donde vivo o no sé si pedirles que vuelvan para darle emoción a mi vida portuguesa.
-Cambiamos príncipe azul por lobo feroz- Cris y Mari